Un gadget que me llamó mucho la atención es el traductor canino Bowlingual, un aparatito que sirve para interpretar los ladridos de tu perro.
Sí, como lo lees, ahora puedes saber si tu mascotita se está lamentando o te la está mentando con esta ingeniosa chuchería que además emite frases al estilo de "lo que su perro quiso deciiiiirrrr", con sólo captar sus ondas magnéticas emitidas por las cuerdas vocales anteriores segundas "guaus".
Así, cuando escuches un "get the fu*ck out of here!" es que tu chihuahua anda enojado y si oyes un "I want it doggy style!" significa que tu doberman necesita un abrazo.
La verdad es que esos japonesitos son los reyes de los inventos chidos, ya están trabajando en el Meowlingual para gatos y seguramente pronto habrá un Buglingual para bichitos como catarinas, abejorros y hormigas. ¡Los quiero TODOS!
Muy pronto les haré la competencia con el "Interpreta-mi-silencio-lingual", un gadget repleto de frases churriguerescas específicamente diseñadas para responder cada vez que alguien me pregunte: "¿en qué estás pensando?".